La estructura del guion
El guion, al ser un texto literario que al mismo tiempo es parte de un proyecto audiovisual, tiene características particulares. Veamos cuáles son las principales.
Ante todo, vamos a preguntarnos: ¿Qué “vemos” cuando leemos/vemos un guión/una película?, ¿Qué cosas valoramos o nos llaman la atención?
Los guionistas, cuando leen un guion o ven una película, en lo primero que ponen su atención es en su estructura. En la estructura dramática (algo así como “el esqueleto” de nuestras historias y relatos) que subyace a los diálogos y a todo lo que podemos ver a primera vista en la superficie del guion, allí está el secreto. Es como la estructura de un edificio, no se ve –salvo para aquél que está entrenado para descubrirla-, pero está por debajo de lo que podemos ver, y sosteniéndolo todo. Como sostienen la mayoría de los guionistas: “Un guion es fundamentalmente estructura”.
Esta estructura dramática tiene sus particularidades, sus leyes. Conocer estas particularidades es fundamental para lograr escribir un buen guion. Es sabido que un buen guión casi nunca es fruto del azar o de la improvisación.
Tener definida esta estructura dramática, contrariamente a lo que alguno pudiera pensar o sentir, no quita en lo más mínimo espacio a la creatividad. Todo lo contrario. Conociendo y controlando perfectamente los puntos clave de la estructura dramática haremos que esta funcione perfectamente, y así podremos centrarnos por entero en ser creativos para imaginar la historia que queremos contar, sin ningún tipo de distracciones ni de preocupaciones, ya que sabemos los pasos que tenemos que dar para que nuestra historia (y nuestro guion) funcione.
Es por eso que muchos escritores defienden que una vez incorporado el oficio –es decir, conocer y controlar las estructuras dramáticas- es mucho más fácil desarrollar al máximo el talento.
Fuente: OEI
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