Algunas técnicas para escribir microrrelato
1. La referencialidad: Consiste en apelar a la cultura y a los conocimientos del lector, para establecer alusiones y frecuentemente invertir el sentido primigenio de la referencia o apuntar nuevas variantes o recreaciones.
Ni colorín ni colorado
Cenicienta, que no era rencorosa, perdonó a la madrastra y a sus dos hijas y comenzó a recibirlas en Palacio. Las jóvenes no eran demasiado agraciadas, pero empezaron a tener mucha familiaridad con el príncipe y pronto los tres se hacían bromas, jugueteaban. A partir de unos días de verano especialmente favorables al marasmo, ambas hermanas tenían con el príncipe una intimidad que despertaba murmuraciones entre la servidumbre. El otoño siguiente, la madrastra y sus hijas ya se habían instalado en Palacio. La madrastra acabó ejerciendo una dirección despótica de los asuntos domésticos. Tres años más tarde, la princesa Cenicienta hizo público su malestar y su propósito de divorciarse, lo que acarreó graves consecuencias políticas. Cuando le cortaron la cabeza al príncipe, Cenicienta hacía ya tiempo que vivía con su madrina, retirada en el País de las Maravillas.
2. El contraste entre dos planos: antes/después; mundo real /mundo soñado; la historia/ el revés de la historia, etc.
Cuento chino
El emperador Li-po tuvo un sueño. Soñó que era una mariposa de extensas y coloridas alas, que volaba muy alto, muy alto y se detenía a libar el néctar de las flores , de los cerezos y manzanos. Al amanecer, cuando despertó y comprobó ante el espejo su habitual figura humana tuvo una ligera decepción.
Cuando la doncella del emperador Li-po se puso a hacer la cama de su señor, advirtió en las sábanas un polvo brillante y no supo a qué atribuirlo.
3. La dislocación del sentido.
El grifo
El plicplic le impedía conciliar el sueño. Pero no se levantó a cerrar el grifo culpable por dos razones:
la pereza de abandonar el cálido lecho, y el que, por algún motivo, notara su cuerpo paralizado. Tal vez se había quedado dormido en una mala posición. “Esperaré un poco más, hace frío fuera”, se dijo a sí mismo.
Cuando el sol comenzó a extender su pálida luz a través de las rendijas de la persiana, escuchó cómo
el goteo se espaciaba más y más. “Están cortando el agua y ahora podré dormir de nuevo. Hace frío fuera.”
Se relajó, olvidó la extraña inmovilidad de su cuerpo y cerró los ojos.
El mediodía entró por las rendijas de la persiana e iluminó al hombre, que yacía con expresión de
apacible felicidad. Uno de sus brazos sobresalía de la cama. Plic. Una última gota cayó de sus venas abiertas.
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Rayco
03/03/2012
Muy buena la idea de poner ejemplos de microrrelatos para ilustrar cada máxima.
Me gustan.
Joaki
06/01/2012
Bueno los tres me han encantado, pero el grifo me ha impactado…